| Un reciente informe reveló la alta exposición en que se encuentra la población argentina con respecto a esta bacteria. Se apunta a reforzar el cuidado al lavar y preparar alimentos, y a un control riguroso del agua potable |
| Un estudio piloto efectuado en la ciudad de Buenos Aires y el Conurbano detectó en verduras, quesos y pastas rellenas la presencia del Escherichia Coli O157:H7, uno de los principales gérmenes causantes del temido Síndrome Urémico Hemolítico (SUH). La investigación, que salió publicada en el último número de Archivos Argentinos de Pediatría, halló que un 3,4% de las 206 muestras estudiadas contenían esta bacteria. Además, en el 50% de las muestras de agua se detectaron bacterias coliformes, lo que indicaría contaminación fecal. Las responsables del estudio, la doctora Etelvina Rubeglio (médica pediatra y microbióloga, directora del Laboratorio de Análisis Biológicos) y la química especialista en Bromatología Silvia Tesone, directora técnica del Laboratorio Biocult, señalaron en las conclusiones que “es sumamente urgente y necesario extremar y mejorar las condiciones de higiene para evitar infecciones de origen alimentario”. Consultada por Hoy, la doctora Rubeglio remarcó que “es necesario diseñar campañas informativas y educativas para alertar a la población sobre el adecuado uso de los procedimientos a seguir, tanto en la elección del alimento como en la forma de su manipulación y cocción”. Por su parte, la licenciada Tesona aclaró que “esas campañas deberían concientizar a los productores y los manipuladores de alimentos sobre los peligros que acarrea desconocer las normas establecidas”. La Argentina tiene la mayor incidencia de Síndrome Urémico Hemolítico en el mundo: alrededor de 14 casos por cada 100.000 niños menores de 5 años. Esta infección afecta en particular a los niños pequeños, con secuelas tales como insuficiencia renal y el compromiso serio de otros órganos. Es conocida la presencia de este microorganismo en el intestino del ganado vacuno, ovino y porcino. Es por ello que se insiste en que, para evitar la infección humana, es preciso cocinar la carne a una temperatura igual o superior a 70 grados centígrados, evitando que quede color rosada en el interior. En otras partes del mundo, se han conocido casos de SUH causados por productos lácteos y jugos sin pasteurizar, vegetales, frutas, por contaminación cruzada en la conservación y preparación de alimentos, por transmisión persona a persona mediante portadores asintomáticos y, finalmente, por contaminaciones de agua para consumo y aguas recreacionales (piletas, lagos o ríos). Es por esto que las especialistas, junto a un grupo de ingenieros agrónomos, investigaron la presencia de la bacteria en alimentos no cárnicos. |
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